Publicado el en Atención al cliente
Qué preguntas hacen tus clientes antes de reservar y cómo contestarlas
Antes de reservar, casi todo el mundo pregunta más o menos lo mismo. Si la respuesta llega rápido y es clara, la reserva suele venir detrás. Si hay que esperar o adivinar, es fácil que esa persona siga buscando.
Estas son las preguntas de siempre, con lo que conviene contestar en cada una.
1. ¿Cuánto cuesta?
Es casi siempre la primera. Da un precio o un «desde», y di qué incluye. Si depende de algo (el largo del pelo, el estado del coche, el tipo de tratamiento), explica de qué depende y cómo se concreta: una valoración, una foto o una primera visita.
Lo que no funciona es «depende, llámanos». Quien pregunta por escrito suele hacerlo precisamente porque en ese momento no puede o no quiere llamar.
2. ¿Tenéis hueco?
La pregunta de verdad es «¿cuándo podéis atenderme?». Contesta con dos o tres opciones concretas en lugar de con un «¿cuándo te viene bien?». Elegir entre opciones es más rápido que proponer, y la conversación se cierra antes.
Y si no tienes hueco cuando lo pide, ofrece la alternativa más cercana en lugar de un simple «no»: «El viernes lo tengo completo, pero el sábado a primera hora me queda uno».
3. ¿Cuánto dura?
Sobre todo en peluquería, estética y fisioterapia, la gente organiza su día alrededor de la cita. Di la duración aproximada de cada servicio y avisa si hay que llegar antes, por ejemplo para rellenar una ficha.
4. ¿Dónde estáis y dónde aparco?
Dirección, una referencia fácil de reconocer, transporte público y aparcamiento cercano. Si tu local es accesible, dilo. Con una frase basta: «Estamos en la calle Mayor, junto a la farmacia, y hay un parking público a dos minutos».
5. ¿Qué tengo que saber antes de ir?
Cada sector tiene la suya:
- Clínicas y fisioterapia: si hay que traer informes o pruebas, o venir con ropa cómoda.
- Talleres: qué documentación del coche hace falta y cuánto tiempo se queda.
- Restaurantes: si podéis adaptar platos por alergias, si hay menú infantil o si se admiten mascotas.
- Inmobiliarias: qué hace falta para concertar una visita.
6. ¿Y si al final no puedo ir?
Explica tu política de cambios y cancelaciones: con cuánta antelación hay que avisar, si hay señal y cómo se avisa. Dicha con claridad y sin tono de amenaza, da confianza para reservar.
7. ¿Cómo se paga?
Efectivo, tarjeta, Bizum, pago por adelantado… Una línea a tiempo evita una sorpresa en el mostrador.
Cómo contestarlas bien sin estar pegado al móvil
- Escribe tus respuestas una vez, en una lista, como las dirías tú.
- Sé concreto: precio, hora y sitio, sin rodeos.
- Termina con una pregunta que acerque a la reserva: «¿Te va bien el jueves a las 17:00?».
- Publica lo esencial en tu web y en tu ficha de Google.
- Repasa la lista cada vez que cambie algo, como el horario de verano o un precio.
Esa lista es justo lo que necesita una recepcionista con IA. En Henos, las respuestas salen de la información de tu negocio que configuras: servicios, horarios y condiciones. Si una respuesta no te convence, cambias el dato y el chat lo sabe al momento. En esta guía tienes cómo prepararla paso a paso.
Un ejemplo
Así suena una buena respuesta en una peluquería, con datos inventados para el ejemplo:
Cliente¿Cuánto cuesta un corte y tenéis hora el sábado?
RecepciónEl corte son 25 € y dura unos 45 minutos. El sábado tengo libre a las 10:30 o a las 12:00. ¿Te apunto en alguna?
Precio, duración, dos opciones y una pregunta para cerrar. Ni más ni menos.


